Si está leyendo este artículo, es muy probable que se pregunte si está produciendo suficiente leche. Es la preocupación más frecuente de la lactancia materna, y la razón más citada para abandonarla prematuramente. Es agotadora, a menudo llega por la noche, y merece algo más que una respuesta comercial.
Entonces comencemos por lo único que realmente importa: la sensación de falta de leche no siempre se corresponde con una falta real, y cuando la hay, la causa es muy a menudo corregible. Este artículo expone lo que diez fuentes científicas establecen sobre el fenogreco, lo que no establecen, y sobre todo en qué orden actuar. Vendemos fenogreco, y verá que aparece lejos en este orden.
El principio más importante a recordar. Una revista de farmacología lo enuncia sin ambigüedad: el uso de galactagogos debe estar reservado a las situaciones en las que se hayan descartado las causas tratables de disminución de la producción de leche. La revisión Cochrane dice lo mismo de otra manera: primero hay que considerar la salud de la madre y del bebé, la succión, la posición de agarre al pecho y la frecuencia de las tomas.
Lo que muestran los ensayos sobre el fenogreco. La revisión Cochrane, 41 ensayos y 3 005 madres, concluyó un nivel de certeza bajo a muy bajo y dice estar muy insegura respecto al fenogreco. Un ensayo aleatorizado de 2023 sobre 176 madres no encuentra ninguna diferencia. Un ensayo turco más antiguo, sobre una infusión y 66 parejas madre-hijo, encuentra por el contrario un volumen de leche superior. El efecto mejor documentado no es el que se cree: un estudio cualitativo destaca la confianza en uno mismo como tema dominante entre las usuarias. En cuanto a la seguridad: un ensayo doble ciego seguido hasta el primer año del niño no reporta ningún efecto adverso atribuible.
Insuficiencia percibida o insuficiencia real
La revista Cochrane dedicada a los galactagogos abre con esta observación: muchas mujeres se preocupan por su capacidad de producir suficiente leche, y la insuficiencia de leche es frecuentemente citada como la razón de un complemento de leche artificial y del destete precoz.
La palabra importante es « percibida ». Un estudio cualitativo realizado con madres usuarias de galactogogos vegetales señala que el motivo más frecuentemente reportado de destete precoz es precisamente lainsuficiencia percibida de leche. Percibida, lo que no significa imaginaria, pero tampoco significa comprobada.
Varias situaciones perfectamente normales generan la sensación de escasez. Un bebé que succiona muy a menudo, unos pechos que se vuelven menos turgentes después de algunas semanas porque la producción se ha ajustado, picos de crecimiento donde el niño demanda más, una toma en la que no se ve salir nada. Ninguno de estos signos informa de forma fiable sobre lo que realmente recibe el bebé.
Lo que informa es lo que un profesional evalúa: la curva de peso, la transferencia de leche durante la toma, la calidad de la succión. Por eso el primer paso no es comprar algo, sino hacer que alguien que sepa qué observar revise una toma.
Esta evaluación es también lo que permite, muy frecuentemente, tranquilizarse. Muchas madres que se creen en dificultad producen en realidad lo que hace falta, y saberlo cambia el resto de la lactancia mucho más que una infusión.
Lo que hay que verificar antes de cualquier complemento
Una revisión publicada en la Journal of Pharmacy and Pharmaceutical Sciences enuncia el principio sin rodeos: el uso de galactogogos debe limitarse a situaciones en las que se haya descartado una producción reducida debida a causas tratables.
La revisión Cochrane formula la misma exigencia a su manera: cuando se aborda esta preocupación, es importante considerar en primer lugar la influencia de la salud materna y neonatal, de la succión del lactante, de un agarre correcto y de la frecuencia de las tomas en la producción de leche, y tomar medidas para corregir o compensar cualquier elemento que contribuya a ello.
| Lo que se verifica | Por qué es importante |
|---|---|
| El agarre | Un agarre superficial limita la transferencia de leche, sea cual sea la producción disponible |
| La succión del bebé | Una succión ineficaz drena mal el pecho, y el pecho produce según lo que se le extrae |
| La frecuencia de las tomas | Espaciar las tomas reduce la señal de producción. Suele ser el mecanismo más potente |
| La salud de la madre | Ciertas situaciones médicas, hormonales o posparto influyen directamente en la lactancia |
| La salud del lactante | Un frenillo lingual restrictivo o una dificultad de succión se pueden corregir, y lo cambian todo |
Lo que muestran los ensayos sobre el fenogreco
El fenogreco es el galactagogo vegetal más utilizado en el mundo. Aquí está el estado real de las pruebas, fuente por fuente.
| Fuente | Lo que establece |
|---|---|
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Revisión Cochrane, 2020 41 ensayos, 3 005 madres |
Certeza global baja a muy baja, debido a riesgos de sesgo elevados, heterogeneidad importante e imprecisiones de medición. Sobre el fenogreco específicamente, los autores dicen estar muy inciertos respecto a una mejora del peso del lactante. Sobre el volumen de leche, la agregación era imposible, con heterogeneidad alcanzando el 99 % |
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Revisión sistemática, 2013 6 ensayos seleccionados |
Cinco de cada seis ensayos reportan un aumento de producción. Pero teniendo en cuenta las limitaciones, tamaños muestrales pequeños, aleatorización insuficiente, criterios de elegibilidad mal definidos y productos multibotánicos, los autores concluyen queno se puede formular ninguna recomendación |
| Revisión farmacéutica, 2012 | El uso del fenogreco podría estar correlacionado con un aumento de producción, junto con el torbangun y el cardo mariano. Los datos sobre efectos adversos y comportamiento farmacológico siguen siendo escasos |
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Ensayo aleatorizado, 2023 176 madres |
Galletas de lactancia que contienen fenogreco comparadas con galletas idénticas sin galactagogo: ninguna diferencia en el volumen de leche medido, en la insuficiencia percibida ni en la sensación de eficacia |
El ensayo favorable, y lo que evaluaba
Existe uno, y merece ser presentado honestamente. Un ensayo turco distribuyó 66 parejas madre-lactante en tres grupos, infusión que contiene fenogreco, placebo y control, durante la primera semana de vida. Resultados: pérdida de peso máxima significativamente menor en los lactantes del grupo infusión, retorno al peso de nacimiento más precoz, y volumen de leche medido superior al tercer día.
Dos precisiones de lectura. Se trataba de una infusión compuesta, no de fenogreco aislado, lo que impide atribuir el efecto a una planta en particular. Y el tamaño de la muestra, 22 madres por grupo, sigue siendo modesto. Es una señal alentadora, en un período muy preciso, el de los primeros días.
Es el más riguroso del lote, y su protocolo era ingenioso: dos galletas idénticas en peso, en calorías y en presentación, una conteniendo los galactogogos, incluido el fenogreco, la otra no. Ciento setenta y seis madres que amamantaban exclusivamente, producción de leche medida según un protocolo de extracción validado.
Resultado: nada. Ni sobre la producción medida, ni sobre la impresión de falta, ni sobre la confianza en sí misma. La conclusión de los autores es directa: recomendar estos productos para aumentar la producción real o percibida puede generar falsas esperanzas y un costo innecesario en un momento vulnerable.
Nosotros vendemos fenogreco, y reproducimos esta frase tal cual. Un lector que compra sobre la base de una promesa que los datos no respaldan siempre termina descubriéndolo.
El efecto mejor documentado no es el que creemos
Este es el resultado más interesante de todo este dossier, y no trata sobre la leche.
Un estudio cualitativo publicado enInternational Journal of Environmental Research and Public Health realizó veinte entrevistas en profundidad con mujeres que amamantaban usuarias de galactogogos vegetales, para documentar su uso y explorar su percepción de la eficacia y la seguridad.
El tema que emergió, transversal a todas las entrevistas, fue la confianza en sí misma, asociada a una sensación de ser protagonista de la situación. Los autores lo formulan así: a pesar de la ausencia de datos de ensayos clínicos sobre un aumento real del volumen de leche producida, los indicadores de una lactancia satisfactoria reforzaban el nivel de confianza de las participantes y se traducían en beneficios psicológicos. Concluyen subrayando la importancia de tener en cuenta estos beneficios.
Lo que extraemos: las mujeres que usan estos productos no se equivocan sobre lo que sienten. Recuperar la confianza después del parto, en un período en el que se duda de todo, no es un efecto insignificante. Y la confianza importa en la lactancia, porque influye en la perseverancia.
Lo que no extraemos: la idea de que habría que vender el producto por esa razón. Una confianza construida sobre una expectativa que los datos no respaldan es frágil, y se desmorona a la primera duda. La confianza sólida proviene de una evaluación tranquilizadora por parte de un profesional, de una lactancia que funciona mejor tras corregir el agarre, y de un entorno que apoya. Lleva más tiempo obtenerla, pero perdura.
Seguridad: lo que se reporta
Esta es la pregunta que se hacen todas las madres, y con razón: ¿lo que tomo pasa a mi bebé, y es seguro para él?
El ensayo de seguridad dedicado
Un ensayo aleatorizado, doble ciego se realizó específicamente sobre esta cuestión, en 60 mujeres que amamantaban exclusivamente y sin insuficiencia de leche, comparando una infusión que contiene hinojo, anís, cilantro y semilla de fenogreco con un placebo de verbena de limón. Las madres llevaban un diario de síntomas, y el seguimiento continuó mediante llamadas hasta el primer año del niño.
Resultado: ningún efecto adverso atribuible a las intervenciones no se reportó en ningún momento. Sin diferencias entre los grupos respecto a los síntomas maternos o infantiles, la calidad de vida, el estado psicológico de la madre, el crecimiento del lactante ni su satisfacción. Los autores concluyen que esta infusión compuesta no parece presentar riesgo de seguridad alguno para las madres ni para sus bebés pequeños.
Lo que Cochrane señala, y los límites generales
La revisión Cochrane señala que la notificación de efectos adversos fue limitada en los ensayos incluidos, lo que impedía cualquier agregación. Cuando se notificaban, se limitaban a molestias menores, incluyendo orina con olor a jarabe de arce en la madre yurticaria en lactantes, con un nivel de certeza muy bajo.
Una revisión destinada a clínicos, publicada en Pediatrics in Review, resume la situación general: debido a las limitaciones de la literatura actual, es difícil elaborar información fiable sobre la seguridad y eficacia de las plantas utilizadas durante la lactancia, y se necesita más investigación.
Diabetes o tratamiento antidiabético, ya que el fenogreco tiene efectos documentados sobre la glucemia. Tratamiento anticoagulante. Alergia conocida a leguminosas, ya que el fenogreco pertenece a esta familia botánica. Embarazo, incluido un nuevo embarazo durante la lactancia, situación en la que el fenogreco está desaconsejado. Y de forma más amplia, cualquier tratamiento en curso.
En todos estos casos, la cuestión se plantea a un profesional sanitario antes de la compra, no después.
En la práctica, y cuándo consultar
Las evidencias de eficacia del fenogreco en la producción de leche son débiles, y el ensayo mejor diseñado no encuentra nada. Lo que sí está solidamente establecido, en cambio, es el orden de las cosas: hacer evaluar, corregir lo que se puede corregir, mejorar el drenaje, y solo entonces plantear un suplemento. Si solo tuvieras que retener una cosa de este artículo, sería esta, y no cuesta nada.
Preguntas frecuentes
Producir suficiente leche
¿Cómo sé si realmente me falta leche?
No fiándote de tus impresiones, desgraciadamente, porque los signos más angustiantes suelen ser engañosos. Lo que realmente informa es lo que evalúa un profesional: la curva de peso, la transferencia de leche durante la toma y la calidad de la succión. Hacer que una consultora de lactancia, una comadrona o un pediatra observe una toma completa es el único procedimiento que responde a esta pregunta, y muy a menudo tranquiliza.
¿Por qué tantas madres creen que les falta leche?
Porque varias situaciones perfectamente normales dan esa impresión: un bebé que mama muy a menudo, pechos menos tensos después de unas semanas porque la producción se ha ajustado, un brote de crecimiento donde el niño reclama más, o una toma donde no ves salir nada. La revisión Cochrane señala que la insuficiencia de leche se cita frecuentemente como razón de un suplemento y del cese precoz de la lactancia.
¿Qué es lo que realmente aumenta la producción?
La extracción efectiva y frecuente de leche. La producción responde a la demanda: cuanto más se drena el pecho de forma eficaz, más produce. Por eso la literatura clínica hace hincapié en el agarre del pecho, la calidad de la succión y la frecuencia de las tomas antes de cualquier otra consideración. Ningún suplemento sustituye este mecanismo.
¿Qué signos debo consultar rápidamente?
Un estancamiento o pérdida de peso, una disminución del número de pañales mojados, un bebé inusualmente somnoliento o difícil de despertar para mamar. Son signos objetivos, a diferencia de las impresiones, y justifican una consulta médica sin esperar. En caso de duda, es mejor consultar sin motivo que lo contrario.
Lo que dicen los estudios
¿Aumenta el fenogreco la producción de leche?
Las evidencias son débiles. La revisión Cochrane, que analiza 41 ensayos y 3.005 madres, concluye con un nivel de certidumbre bajo a muy bajo y afirma estar muy insegura respecto a un efecto del fenogreco en el peso del lactante. Sobre el volumen de leche, la agregación de estudios era imposible porque divergían tanto. Un ensayo aleatorizado de 2023 con 176 madres no encontró ninguna diferencia.
¿Por qué los estudios no son concluyentes?
Una revisión sistemática de 2013 detalla las limitaciones: efectivos pequeños, métodos de aleatorización insuficientes, criterios de elegibilidad mal definidos, uso de productos multiplanta que impide atribuir un efecto, y prácticas de lactancia variables entre participantes. Cinco de cada seis ensayos encontraban un aumento de producción, pero estas limitaciones llevaron a los autores a no formular ninguna recomendación.
¿Qué mostró el ensayo de 2023?
Es el más riguroso del expediente. Ciento setenta y seis madres lactantes exclusivas recibieron durante un mes galletas que contenían galactogogos incluyendo fenogreco, o galletas idénticas en peso, calorías y presentación pero sin galactogogos. No se observó ninguna diferencia en el volumen de leche medido, en la insuficiencia percibida, ni en la sensación de eficacia. Los autores concluyen que recomendar estos productos puede generar falsas esperanzas y un costo innecesario en un momento vulnerable.
¿Existen ensayos favorables?
Sí, uno principalmente. Un ensayo turco distribuyó 66 parejas madre-hijo en tres grupos durante la primera semana de vida: el grupo que recibía una infusión con fenogreco mostraba una pérdida máxima de peso menor en el lactante, un retorno al peso de nacimiento más temprano y un volumen de leche medido superior al tercer día. Dos salvedades: se trataba de una infusión compuesta, no de fenogreco aislado, y el efectivo era modesto con 22 madres por grupo.
¿Qué dicen las revistas farmacéuticas?
Una revisión de 2012 indica que el uso del fenogreco podría correlacionarse con un aumento de producción, junto al torbangun y el cardo mariano, aunque subraya que los datos sobre efectos adversos y comportamiento farmacológico siguen siendo escasos. Su conclusión general es que pocas pruebas clínicas justifican hoy la eficacia de los galactogogos vegetales.
¿Cuál es el efecto mejor documentado del fenogreco en la lactancia?
No es un efecto sobre la leche, sino sobre la confianza. Un estudio cualitativo basado en veinte entrevistas en profundidad con usuarias identifica la confianza en uno mismo como tema predominante. Sus autores observan que a pesar de la ausencia de datos clínicos sobre un aumento real del volumen producido, la experiencia se acompañaba de beneficios psicológicos, e invitan a tomar estos beneficios en serio.
Seguridad
¿Es segura la alholva durante la lactancia?
Los datos disponibles son bastante tranquilizadores. Un ensayo aleatorizado doble ciego en 60 mujeres en lactancia exclusiva, sobre una infusión que contenía alholva y seguimiento hasta el año de vida del niño, no reportó efectos adversos atribuibles al producto, ni diferencia alguna en el crecimiento del lactante. Dicho esto, una revisión destinada a clínicos recuerda que sigue siendo difícil elaborar información fiable sobre la seguridad de las plantas durante la lactancia, por falta de literatura suficiente.
¿Qué efectos adversos se han reportado?
La revisión Cochrane señala que la notificación fue limitada en los ensayos incluidos. Cuando se reportaban efectos, se limitaban a molestias menores, en particular orina con olor a jarabe de arce en la madre y urticaria en algunos lactantes, con un nivel de certeza muy bajo. Ningún efecto adverso grave aparece en esta literatura.
¿Puede notar mi bebé el olor a jarabe de arce?
El olor característico a jarabe de arce en la orina y la transpiración es el efecto más regularmente reportado con la alholva, en la madre. Es benigno y desaparece al suspender el producto. Un dato a tener en cuenta sin embargo: si su bebé debe someterse a un examen en este período, mencione la toma de alholva al equipo de salud, ya que un olor inusual podría generarles interrogantes.
¿En qué casos es imprescindible solicitar consejo previamente?
En caso de diabetes o tratamiento antidiabético, ya que la alholva tiene efectos documentados sobre la glucemia. En caso de tratamiento anticoagulante. En caso de alergia conocida a leguminosas, siendo la alholva de esta familia botánica. Durante el embarazo, incluido un nuevo embarazo que ocurra durante la lactancia, situación en la que la alholva está desaconsejada. Y más ampliamente en caso de cualquier tratamiento en curso.
¿Se puede tomar justo después del parto?
Es un período en el que la producción se está estableciendo y muchas cosas se ajustan naturalmente en unos pocos días. Es también el momento en el que el acompañamiento profesional tiene mayor impacto, corrigiendo precozmente una mala posición del bebé al pecho o una succión ineficaz. La cuestión de un complemento en este momento depende completamente del equipo que la sigue, maternidad, comadrona o consultora de lactancia.
En la práctica
¿Por dónde hay que empezar?
Por evaluar la situación, luego corregir lo que sea corregible, y después mejorar el drenaje del pecho. Solo después se plantea la cuestión de un complemento. Una revisión de farmacología lo señala explícitamente: el uso de galactogogos debe limitarse a situaciones en las que se haya descartado una producción reducida debida a causas tratables.
¿Funcionan mejor las infusiones de lactancia que el polvo?
La cuestión es difícil de resolver, porque los ensayos casi siempre se centran en mezclas de plantas, lo que impide atribuir un efecto a una de ellas. El ensayo favorable turco utilizaba una infusión compuesta, e igual el ensayo de seguridad. Lo que se puede decir es que los productos estudiados en la literatura son mayoritariamente preparaciones compuestas, no semilla en polvo aislada.
¿Hay que sentirse culpable si la lactancia es difícil?
No, y es importante decirlo. Las dificultades en la lactancia son frecuentes, muy a menudo tienen causas mecánicas identificables y corregibles, y no reflejan falta de voluntad ni de competencia. Recibir acompañamiento temprano cambia mucho las cosas. Y si la lactancia no se establece a pesar de todo, esto no dice nada sobre la calidad de lo que está dando a su hijo.
¿Qué retener sobre alholva y lactancia?
Que las pruebas de eficacia son débiles, con una revisión Cochrane que concluye una certeza débil a muy débil y el ensayo mejor diseñado que no encuentra diferencia alguna. Que la seguridad, por su parte, parece satisfactoria en los datos disponibles. Que el efecto más documentado se refiere a la confianza de las usuarias más que al volumen de leche. Y sobre todo que el orden importa: evaluar, corregir, drenar, y solo considerar un complemento después.
Glosario
- Galactogo
- Sustancia destinada a inducir, mantener o aumentar la producción de leche materna.
- Insuficiencia de leche percibida
- Impresión de no producir suficiente, que no siempre corresponde a una insuficiencia medida.
- Transferencia de leche
- Cantidad de leche efectivamente recibida por el bebé durante la toma, distinta de la cantidad producida.
- Posición del bebé al pecho
- Manera en que el bebé agarra el pecho, determinante para la eficacia de la toma.
- Drenaje
- Extracción de leche del pecho, principal señal que mantiene y aumenta la producción.
- Revisión Cochrane
- Síntesis metodológica de referencia que evalúa todos los ensayos disponibles sobre una cuestión.
- Estudio cualitativo
- Investigación basada en entrevistas en profundidad, que documenta experiencias más que medidas.
- Consultora de lactancia
- Profesional formada en el acompañamiento de la lactancia y en la evaluación de dificultades.
Fuentes
Los estudios citados a continuación fueron identificados a través de PubMed.
- Foong SC, et al. Galactogogos orales para aumentar la producción de leche materna en madres de lactantes nacidos a término no hospitalizados. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2020;5(5):CD011505. DOI
- Palacios AM, et al. Eficacia de las galletas de lactancia en las tasas de producción de leche humana: ensayo controlado aleatorizado. The American Journal of Clinical Nutrition, 2023;117(5):1035-1042. DOI
- Zuppa AA, et al. Seguridad y eficacia de los galactogogos: sustancias que inducen, mantienen y aumentan la producción de leche materna. Journal of Pharmacy and Pharmaceutical Sciences, 2010;13(2):162-174. DOI
- Mortel M, Mehta SD. Revisión sistemática de la eficacia de los galactogogos vegetales. Journal of Human Lactation, 2013;29(2):154-162. DOI
- Sim TF, et al. Uso, eficacia percibida y seguridad de los galactogogos vegetales durante la lactancia: estudio cualitativo. International Journal of Environmental Research and Public Health, 2015;12(9):11050-11071. DOI
- Wagner CL, et al. Seguridad de la infusión Mother's Milk®: resultados de un estudio aleatorizado doble ciego en madres lactantes exclusivamente y sus lactantes. Journal of Human Lactation, 2019;35(2):248-260. DOI
- Türkyılmaz C, et al. Efecto de una infusión galactogoga en la producción de leche materna y la recuperación del peso al nacer durante la primera semana de vida. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 2011;17(2):139-142. DOI
- Zapantis A, et al. Uso de plantas como galactogogos. Journal of Pharmacy Practice, 2012;25(2):222-231. DOI
- Budzynska K, et al. Medicina complementaria, holística e integrativa: consejos a los clínicos sobre plantas y lactancia. Pediatrics in Review, 2013;34(8):343-352. DOI


