La vitamina B12 es una vitamina singular: es la única que contiene un metal (el cobalto), la única que ni las plantas ni los animales saben fabricar, y una de las pocas cuya carencia puede instalarse silenciosamente durante años antes de afectar la sangre y luego los nervios. Contribuye a la formación de glóbulos rojos, al funcionamiento del sistema nervioso, al metabolismo energético y a la reducción del cansancio: cuatro funciones, entre ocho, reconocidas por la EFSA.
Esta guía analiza en detalle, con pruebas que lo respaldan: para qué sirve la B12, cómo se absorbe (y por qué este mecanismo es tan frágil), qué alimentos la contienen realmente, quién corre riesgo de carencia, qué síntomas deben alertar, qué dosis tomar según tu situación, y qué valor real tienen la metilcobalamina y la cianocobalamina. Prolonga nuestro dossier sobre las vitaminas B, que analiza críticamente las ocho vitaminas del grupo a la luz de la ciencia.
Las ocho vitaminas del grupo B reunidas en una cápsula vegetal de toma diaria, siendo la B12 en forma de metilcobalamina (2,5 µg, 100 % de los VRN), B9 Quatrefolic® y B6 en piridoxal-5-fosfato. Sin alérgenos, fabricado en Francia.
La vitamina B12 (cobalamina) contribuye a la formación de glóbulos rojos, al funcionamiento del sistema nervioso, al metabolismo energético y a la reducción del cansancio (declaraciones EFSA). Las necesidades son bajas, 4 µg al día según la ANSES, pero su absorción depende del factor intrínseco, un mecanismo frágil: vegetarianos, personas mayores de 50 años, pacientes en tratamiento con metformina o con IBP son los más expuestos a la carencia. Solo los alimentos de origen animal y los alimentos enriquecidos la aportan de forma fiable; la espirulina no es una fuente. En caso de déficit confirmado, 1 000 µg al día por vía oral funcionan igual que las inyecciones (Cochrane, 2018). La forma (metil o cianocobalamina) importa menos que la dosis y la regularidad.
- La vitamina B12, ¿qué es?
- ¿Para qué sirve la vitamina B12? Las 8 declaraciones EFSA
- Cómo se absorbe: el factor intrínseco
- ¿Cuánta vitamina B12 al día?
- Dónde encontrar la vitamina B12: los alimentos
- Espirulina, algas, tempeh: la trampa de la pseudo-B12
- Carencia de vitamina B12: síntomas y diagnóstico
- ¿Quién está en riesgo? Las causas de carencia
- Suplementación: ¿qué dosis según tu situación?
- Metilcobalamina, cianocobalamina: ¿qué forma elegir?
- ¿Vitamina B12 demasiado elevada: hay que preocuparse?
- Seguridad, efectos secundarios e interacciones
- Cómo elegir bien el complemento: ¿B12 sola o complejo B?
- Preguntas frecuentes
1. ¿La vitamina B12, qué es?
La cobalamina es la más grande y compleja de todas las vitaminas. En el centro de su estructura se encuentra un átomo de cobalto, de donde procede su nombre. Su historia está ligada a la de la anemia perniciosa: en los años 20, esta enfermedad entonces mortal fue tratada por primera vez alimentando a los pacientes con grandes cantidades de hígado crudo, antes de que el principio activo fuera aislado en 1948.
Su característica más importante para tu alimentación: la B12 solo es producida por bacterias y arqueas. Los animales la obtienen de su alimentación o de su microbiota (los rumiantes la fabrican gracias a sus bacterias digestivas) y la concentran en sus tejidos, especialmente en el hígado. Las bacterias de nuestro propio colon también la producen, pero demasiado bajo en el tubo digestivo para que sea absorbida: en el ser humano, debe venir imprescindiblemente de la alimentación o de un complemento.
Otra singularidad: a diferencia de otras vitaminas hidrosolubles, la B12 es almacenada en cantidad, de 2 a 5 mg en un adulto, principalmente en el hígado, y reciclada por la bilis. Con necesidades del orden de 4 µg al día, estas reservas cubren varios años. Buena noticia, pero también trampa: una persona que deja de absorberla permanece mucho tiempo sin síntomas, luego aparecen fatiga, anemia u hormigueos. Para situar la B12 entre sus siete hermanas, consulta nuestro dosier completo sobre las vitaminas B.
2. ¿Para qué sirve la vitamina B12? Las 8 alegaciones reconocidas por la EFSA
Todo se basa en dos reacciones enzimáticas. La primera, la metionina sintasa, transforma lahomocisteína en metionina utilizando el folato (vitamina B9) como donador de metilo. Sin B12, el folato permanece bloqueado en una forma inutilizable, un fenómeno llamado "trampa de los folatos": la síntesis de ADN se ralentiza, las células de renovación rápida (médula ósea en primer lugar) producen glóbulos rojos anormalmente grandes y frágiles, y la homocisteína se acumula en la sangre. La segunda, la metilmalonil-CoA mutasa, actúa en las mitocondrias en el metabolismo de ciertos ácidos grasos y aminoácidos; cuando le falta B12, elácido metilmalónico se acumula y la vaina de mielina que aísla los nervios se fragiliza.
Estos mecanismos explican las ocho alegaciones de salud autorizadas por la EFSA (Reglamento UE nº 432/2012). La vitamina B12 contribuye:
- a la formación normal de los glóbulos rojos ;
- al funcionamiento normal del sistema nervioso ;
- a un metabolismo energético normal ;
- à reducir la fatiga ;
- al metabolismo normal de la homocisteína ;
- a unas funciones psicológicas normales (memoria, concentración, estado de ánimo) ;
- al funcionamiento normal del sistema inmunitario ;
- al proceso de división celular.
No proporciona un «subidón» a quien no le falta: las alegaciones anteriores describen el mantenimiento de funciones normales, no un efecto estimulante. Ni adelgaza ni engorda. Y en personas sin carencia, los ensayos de suplementación con vitaminas B no han demostrado beneficios medibles en la memoria, incluso cuando reducían la homocisteína. En cambio, corregir un verdadero déficit mejora la fatiga, la anemia y a menudo los trastornos neurológicos, gradualmente, a lo largo de varias semanas.
3. Cómo se absorbe: el factor intrínseco, eslabón frágil
Pocos nutrientes siguen un recorrido tan sinuoso. En los alimentos, la B12 está unida a proteínas. Elácido gástrico y la pepsina la liberan en el estómago, donde se adhiere a una proteína de la saliva, la haptocorrina. En el duodeno, las enzimas del páncreas la despegan, y se une entonces al factor intrínseco, una glucoproteína fabricada por las células parietales del estómago. Este complejo viaja hasta el íleon terminal, en la parte más baja del intestino delgado, donde receptores específicos lo hacen entrar en la sangre. Allí, solo una minoría de la B12 (aproximadamente el 20 %, unida a la transcobalamina) está realmente disponible para las células: es laholotranscobalamina.
Dos cifras lo cambian todo en la práctica. Primero, la vía del factor intrínseco se satura rápidamente : sus receptores aceptan solo aproximadamente 1,5 a 2 µg por dosis. Es mejor, pues, aportes repartidos que dosis grandes ocasionales. Después, aproximadamente el 1 % de una dosis oral pasa por difusión pasiva, sin factor intrínseco: una dosis de 1 000 µg hace absorber una decena de microgramos, suficiente para cubrir las necesidades incluso cuando la vía normal está fuera de servicio. Esta es la base de los tratamientos orales a dosis alta.
Cada eslabón puede romperse: un estómago menos ácido (edad, antiácidos) ya no libera la B12 de los alimentos, mientras que sigue absorbiendo la B12 «libre» de los complementos; una enfermedad autoinmune puede destruir las células que producen el factor intrínseco; una lesión del íleon suprime la puerta de entrada; la metformina perturba la captación. Estos fallos explican por qué el déficit es tan generalizado, mucho más allá de los únicos vegetarianos.
Según la definición utilizada, un déficit subclínico de vitamina B12 afecta del 2,5 al 26 % de la población general, siendo las personas mayores las más afectadas; la carencia resulta de aportes insuficientes, de una biodisponibilidad reducida o de una malabsorción.
Green R, et al. Nat Rev Dis Primers 2017;3:17040. DOI : 10.1038/nrdp.2017.40
4. ¿Cuánta vitamina B12 al día? Las necesidades según la edad
Las necesidades son minúsculas en valor absoluto, algunos millonésimos de gramo, pero no toleran la aproximación a lo largo del tiempo. Las referencias más recientes:
| Población | Referencia (µg / día) | Fuente |
|---|---|---|
| Adultos | 4 | ANSES (RNP) y EFSA (AI) |
| Mujeres embarazadas | 4,5 | EFSA |
| Mujeres lactantes | 5 | EFSA |
| Niños de 1 a 10 años | 1,5 a 2,5 | EFSA |
| Adolescentes de 11 a 17 años | 3,5 a 4 | EFSA |
| VRN de etiquetado (todos los adultos) | 2,5 | Reglamento UE nº 1169/2011 |
Dos precisiones. Estos valores presumen una absorción normal: una alimentación que aporta 4 µg repartidos a lo largo del día absorbe aproximadamente la mitad, lo que es suficiente para mantener las reservas. Y el VRN de 2,5 µg de las etiquetas data de las antiguas recomendaciones: un complemento al «100 % de los VRN» es un aporte coherente para alguien que consume productos animales, no una suplementación específica para un vegano o una persona que absorbe mal (véase la sección dosificación).
5. Dónde encontrar la vitamina B12: los alimentos que realmente la contienen
Estos son los órdenes de magnitud procedentes de las tablas de composición (Ciqual, USDA). Los contenidos varían según la especie, la ganadería y la cocción, de ahí los intervalos:
| Alimento | Contenido (µg / 100 g) | Referencia |
|---|---|---|
| Hígado (ternera, vaca, cordero) | 50 a 100 | El campeón absoluto: una porción cubre las necesidades de una semana |
| Moluscos (almejas, mejillones, ostras) | 15 a 90 | Las almejas están entre los alimentos más ricos conocidos |
| Pescados grasos (caballa, sardina, arenque) | 8 a 19 | Un filete de 100 g cubre 2 a 4 días |
| Salmón, trucha, atún | 2 a 7 | Una ración de 120 g cubre aproximadamente un día |
| Carne roja (ternera, cordero) | 2 a 3 | Un filete de 120 g cubre un día |
| Quesos de pasta dura (emmental, comté) | 1,5 a 3 | 30 g aportan 0,5 a 0,9 µg |
| Huevos | 0,9 a 1,1 | Un huevo aporta aproximadamente 0,5 µg, sobre todo en la yema |
| Leche, yogur | 0,3 a 0,5 (por 100 ml) | Un bol de 250 ml aporta aproximadamente 1 µg, bien absorbido |
| Aves, cerdo | 0,3 a 0,7 | Fuentes modestas: no contar solo con ellas |
| Alimentos enriquecidos (bebidas vegetales, cereales, levadura nutricional enriquecida) | Variable, leer la etiqueta | A menudo 0,4 a 2,5 µg por porción: la única fuente vegetal fiable |
Contenidos indicativos antes de la absorción. La biodisponibilidad varía también según el alimento: es buena para los productos lácteos, la carne y el pescado (aproximadamente 40 a 60 % a estas dosis), mucho más baja para los huevos (menos del 10 % en algunos estudios).
Dos preguntas vuelven una y otra vez: ¿qué fruta contiene vitamina B12? ¿Qué verduras? La respuesta honesta es: ninguna. Ni las frutas, ni las verduras, ni las legumbres, ni los cereales aportan B12 activa, puesto que solo las bacterias la producen; los rastros encontrados en hortalizas de raíz sin lavar provienen del suelo y no tienen ningún valor fiable. Una dieta vegana, por variada que sea, no cubre las necesidades sin alimento enriquecido o complemento.
Para quienes comen productos animales, el objetivo es simple: aportes regulares y repartidos más que una comida enorme de hígado una vez al mes, puesto que la absorción se estabiliza en cada toma. Atención también a la levadura: la levadura de cerveza clásica no aporta B12; solo la levadura nutricional enriquecida la contiene, y la mención figura en la etiqueta. Nuestras vitaminas y minerales, incluido el complejo B, se reúnen en la colección vitaminas y minerales.
6. Espirulina, algas, tempeh: la trampa de la pseudo-B12
Esta es una de las ideas preconcebidas más persistentes de la nutrición vegetal. Los primeros análisis de la espirulina, realizados con métodos microbiológicos, contaban todas las moléculas de la familia de los corrinoides sin distinguir la verdadera cobalamina de sus análogos. Ahora bien, la espirulina contiene esencialmente pseudovitamina B12, en la cual una adenina reemplaza el grupo que permite a la vitamina fijarse en nuestras enzimas. Resultado: ninguna actividad en el ser humano, riesgo de competencia con la verdadera B12 en las proteínas de transporte, y tasas sanguíneas falsamente tranquilizadoras con ciertas pruebas (Watanabe, Nutrients, 2014). La ANSES recuerda además que la espirulina no constituye una fuente fiable de B12 para las personas veganas.
Los otros candidatos vegetales no lo hacen mucho mejor. El tempeh y los alimentos fermentados contienen rastros variables, sin garantía de un lote a otro; la chlorella una parte de verdadera B12, con contenidos muy desiguales. Solo la nori deshidratada (el alga de los makis) ha mostrado cantidades significativas de cobalamina activa, pero las cantidades necesarias y la variabilidad de los productos impiden recomendarla como fuente única. Para un vegano, la única opción segura sigue siendo el alimento enriquecido o el complemento.
Esto no quita nada a los verdaderos beneficios de la espirulina bio : proteínas completas, hierro, carotenoides y ficocianina, que detallamos en nuestro artículo sobre los beneficios de la espirulina. Simplemente, no le pida lo que no puede dar.
7. Deficiencia de vitamina B12: síntomas y diagnóstico
Debido a que las reservas hepáticas son importantes, la deficiencia avanza por etapas, a menudo durante meses o años. Los signos se agrupan en tres familias:
Cansancio y disnea
A menudo atribuidos al estrés o a la falta de sueño.
Cansancio persistente, disminución de la resistencia, disnea al esfuerzo, palpitaciones, palidez, vértigos. Traducen el inicio de una anemia o simplemente un déficit celular incipiente.
Anemia macrocítica y lengua dolorosa
Visibles en un simple recuento sanguíneo.
Glóbulos rojos anormalmente grandes (VGM superior a 100 fL), hemoglobina reducida, a veces glóbulos blancos y plaquetas disminuidas. La lengua se vuelve lisa, roja y sensible (glositis), pueden aparecer aftas o un ligero tono amarillento.
Hormigueos, equilibrio, memoria, humor
Pueden aparecer sin ninguna anemia y deben alertar prioritariamente.
Hormigueos o entumecimiento de manos y pies, pérdida de sensibilidad vibratoria, marcha inestable, debilidad muscular, trastornos de la memoria y concentración, irritabilidad, humor depresivo, incluso confusión en personas mayores. Cuanto más duran, mayor es el riesgo de secuelas: se impone un consejo médico rápido.
Un aspecto poco conocido: un aporte elevado de ácido fólico puede corregir la anemia dejando progresar el daño neurológico, porque ambas vitaminas comparten la vía de síntesis del ADN pero no la de la mielina. Razón de más para no automedicarse al azar ante un cansancio, y para distinguir la deficiencia de hierro, folatos y B12, las tres grandes causas nutricionales de anemia (sobre el hierro, ver nuestro comparativo bisglicinato de hierro y otras formas de hierro).
B12 sérica total : por debajo de aproximadamente 148 pmol/L (200 pg/mL), el déficit es probable; entre 148 y 221 pmol/L (200 a 300 pg/mL), se está en zona gris; por encima, el déficit es poco probable pero no excluido, ya que solo una fracción de esta B12 es activa.
Para aclarar en zona gris : la holotranscobalamina (la fracción activa, baja por debajo de aproximadamente 35 pmol/L) y especialmente el ácido metilmalónico, que se eleva tan pronto como las células carecen de B12. La homocisteína también aumenta, pero también depende de los folatos, la B6 y los riñones.
Trampas de interpretación : un complemento reciente, una cura de espirulina, un embarazo o un anticonceptivo oral modifican el resultado. Estos umbrales son referencias, no veredictos: la interpretación corresponde al médico, a la luz de los síntomas, el hemograma y los tratamientos.
8. ¿Quién está en riesgo? Las causas de una deficiencia de vitamina B12
Los vegetarianos y veganos. Las cifras son contundentes. Una revisión de 18 estudios que midieron el déficit con marcadores fiables (ácido metilmalónico o holotranscobalamina) lo encontró en el 62 % de las mujeres embarazadas vegetarianas, el 25-86 % de los niños, el 21-41 % de los adolescentes y el 11-90 % de las personas mayores, aún más en los veganos y en quienes seguían esta dieta desde la infancia (Pawlak, Nutr Rev, 2013). Conclusión de los autores: los vegetarianos desarrollan un déficit independientemente de su edad, país o tipo de dieta, y es necesaria una suplementación regular. Esto también aplica a los ovo-lacto-vegetarianos: dos huevos y un yogur aportan apenas poco más de un microgramo.
Las personas mayores de 50 años. Con la edad, la mucosa del estómago se adelgaza (gastritis atrófica en el 10-30 % de los mayores de 60 años) y produce menos ácido: la B12 ya no se libera de las proteínas alimentarias. La B12 "libre" de los complementos y alimentos enriquecidos sí se absorbe, de ahí la recomendación de varias autoridades sanitarias de obtener parte de los aportes de esta fuente después de los 50 años.
Los pacientes en tratamiento con metformina. El tratamiento de referencia de la diabetes tipo 2 dificulta la captación de B12 en el íleon. En el seguimiento a largo plazo del estudio estadounidense de prevención de la diabetes, el riesgo de déficit aumentaba un 13 % por año de tratamiento, y las neuropatías eran más frecuentes en los pacientes bajo metformina con B12 baja (Aroda, J Clin Endocrinol Metab, 2016). Las sociedades de diabetología recomiendan ahora un dosaje regular.
Después de 5 años, una B12 baja o límite se encontraba en el 19,1 % de los participantes bajo metformina frente al 9,5 % bajo placebo, y la anemia era más frecuente en el grupo de metformina.
Aroda VR, et al. J Clin Endocrinol Metab 2016;101(4):1754-1761. DOI : 10.1210/jc.2015-3754
Los antiácidos a largo plazo. Los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, esomeprazol, pantoprazol) y, en menor medida, los anti-H2 reducen la acidez necesaria para la liberación de la B12 alimentaria. En un estudio realizado en cerca de 26 000 casos de deficiencia, la toma de IPP durante al menos dos años multiplicaba el riesgo por 1,65, aún más a dosis altas (Lam, JAMA, 2013). No es razón para interrumpir un tratamiento útil, pero sí una buena razón para hablarlo con su médico y hacer un seguimiento.
Otras situaciones a conocer. La enfermedad de Biermer (anemia perniciosa), autoinmune, destruye las células productoras de factor intrínseco e impone un tratamiento de por vida. La cirugía bariátrica (bypass, manga gástrica) hace necesaria la suplementación sistemática y definitiva. Las enfermedades del íleon (Crohn, resección), la enfermedad celíaca, la proliferación bacteriana, la insuficiencia pancreática y el alcoholismo crónico también alteran la absorción. Finalmente, el óxido nitroso («gas de la risa»), desviado para fines recreativos, oxida el cobalto de la B12 e lo inactiva: provoca afecciones neurológicas a veces graves incluso con aportes normales, un problema de salud pública en fuerte aumento en adultos jóvenes.
9. Suplementación: ¿qué dosis de vitamina B12 según su situación?
¿Por qué tales diferencias entre 2,5 µg y 1 000 µg? Debido a la saturación del factor intrínseco: pequeñas dosis diarias son suficientes cuando la absorción funciona, mientras que hay que apostar por el 1 % de difusión pasiva, es decir, por dosis grandes, cuando es deficiente o cuando los aportes son nulos desde hace mucho tiempo.
Nivel 1, el mantenimiento. Consume regularmente carne, pescado, huevos o productos lácteos, tiene menos de 50 años y ninguna malabsorción: sus aportes cubren normalmente las necesidades. Un suplemento de 2,5 a 10 µg al día sirve como red de seguridad, idealmente en un complejo que reúna las ocho vitaminas B, incluyendo la B9 y la B6 que trabajan con la B12 en la homocisteína. Este es el caso del Complejo Vitaminas B : 2,5 µg de metilcobalamina, es decir, el 100 % de los VNR, junto con las otras siete vitaminas del grupo.
Nivel 2, los veganos y vegetarianos estrictos. Las recomendaciones de las sociedades de nutrición vegetariana convergen: 25 a 100 µg al día, o 1 000 µg dos o tres veces por semana, o también 2 000 µg en una toma semanal. Un ensayo aleatorizado en veganos y vegetarianos con déficit marginal comparó 50 µg al día por vía sublingual con 2 000 µg por semana: después de 12 semanas, ambos esquemas habían aumentado la B12 sérica y la holotranscobalamina y reducido el ácido metilmalónico y la homocisteína, sin diferencia entre ellos, lo que llevó a los autores a recomendar la dosis diaria de 50 µg, seis veces más económica, en lugar de la toma semanal de 2 000 µg (Del Bo', Clin Nutr, 2019). La dosis diaria moderada es, pues, una estrategia validada, siempre que se tome todos los días. En este caso, un complejo B es una base útil para las otras vitaminas, pero debe complementarse con una B12 dosificada específicamente.
Nivel 3, el déficit confirmado. Una revisión Cochrane comparó la vía oral y las inyecciones intramusculares: a 1 000 a 2 000 µg al día, los comprimidos normalizan la B12 sérica tan bien como las inyecciones, con un coste menor (Wang, Cochrane, 2018). Un ensayo de búsqueda de dosis en personas mayores con déficit leve precisa el orden de magnitud: fue necesario 647 a 1 032 µg al día para normalizar el ácido metilmalónico, mientras que 2,5 o 100 µg solo lo reducían un 16 % (Eussen, Arch Intern Med, 2005). Es decir, un multivitamínico no corrige una carencia establecida. Las inyecciones de hidroxocobalamina mantienen su lugar en caso de signos neurológicos, malabsorción severa o enfermedad de Biermer, según un esquema decidido por el médico, con un control a los 3 o 6 meses.
¿Mañana o noche? El momento importa poco: la B12 es hidrosoluble y se absorbe con o sin comidas. El desayuno sigue siendo lo más práctico para no olvidarlo; algunos evitan la noche por temor a un leve efecto estimulante, no demostrado. ¿Comprimido, sublingual, gotas o spray? Ninguna forma farmacéutica ha demostrado su superioridad: la vía sublingual funciona (es la del ensayo italiano citado), pero no mejor que el comprimido tragado a dosis igual. ¿Con metformina o IBP? No es necesario espaciar las tomas; el objetivo es compensar la menor absorción con un aporte regular y un seguimiento biológico.
El Complejo Vitaminas B reúne las ocho vitaminas del grupo en formas activas: B12 en metilcobalamina (2,5 µg, 100 % de los VNR), B9 Quatrefolic®, B6 en P-5-P. Cápsula vegetal, sin alérgenos, fabricada en Francia.
Descubra el Complejo Vitaminas B →¿Vegano o déficit confirmado? Este complejo es una base diaria: combínelo con una B12 dosificada para su situación y consúltelo con su médico.
10. Metilcobalamina, cianocobalamina, hidroxocobalamina: ¿qué forma elegir?
El debate metil contra ciano ocupa un lugar desproporcionado en las discusiones en línea. Esto es lo que dicen la química y los ensayos:
| Forma | Naturaleza | Fortalezas | Limitaciones | Uso común |
|---|---|---|---|---|
| Cianocobalamina | Sintética, la más estable (calor, luz) | La más estudiada (la mayoría de ensayos clínicos), la menos cara, eficaz en todas las dosis | Debe convertirse dentro de la célula; libera una cantidad insignificante de cianuro (aproximadamente 20 µg por 1.000 µg, muy por debajo de los límites de seguridad alimentaria); evitada en casos raros (insuficiencia renal grave, neuropatía óptica de Leber) | Complementos, alimentos enriquecidos, comprimidos de alta dosis |
| Metilcobalamina | Forma coenzima de la metionina sintasa, presente en el plasma | Sin cianuro, directamente utilizable por una de las dos enzimas | Sensible a la luz, por lo tanto menos estable; ninguna superioridad clínica demostrada; un poco más cara | Complejos B y complementos premium (es la forma del Complejo Vitaminas B) |
| Adenosilcobalamina | Forma coenzima de la metilmalonil-CoA mutasa (mitocondrias) | Forma activa natural, frecuentemente asociada a la metilcobalamina | Pocos datos clínicos cuando se utiliza sola | Complementos combinados «formas activas» |
| Hidroxocobalamina | Forma natural producida por las bacterias, presente en los alimentos | Retención prolongada en el organismo, forma de referencia de las inyecciones en Francia, también antídoto del cianuro | Poco disponible por vía oral en Francia | Inyecciones intramusculares para las carencias graves y la enfermedad de Biermer |
Las formas coenzimas (metil- y adenosilcobalamina) probablemente no son superiores a la ciano- e hidroxocobalamina para prevenir o tratar un déficit: todas las formas pierden su grupo al entrar en la célula antes de reconvertirse según las necesidades, y la metilcobalamina es además más sensible a la luz.
Obeid R, Fedosov SN, Nexo E. Mol Nutr Food Res 2015;59(7):1364-1372. DOI: 10.1002/mnfr.201500019
En otras palabras, nadie necesita cambiar de complemento porque contenga cianocobalamina. Hemos elegido la metilcobalamina en nuestro complejo por su naturaleza de forma coenzima y la ausencia de grupo cianuro, por coherencia con las otras vitaminas B activas de la fórmula (B9 Quatrefolic®, B6 P-5-P), no como argumento de superioridad. Lo que marcará la diferencia en tus análisis es la dosis adaptada a tu perfil y la regularidad de la toma.
11. Vitamina B12 demasiado elevada: ¿hay que preocuparse?
Dos situaciones muy diferentes se esconden detrás de una cifra por encima de la norma. La primera, la más frecuente: tomas B12, en complemento, en multivitamínicos o en inyecciones, a veces sin darte cuenta (bebida energética, levadura enriquecida, complejo B). Como la B12 es hidrosoluble y no tiene límite superior de seguridad, esta cifra refleja simplemente el aporte reciente y no requiere medida alguna, salvo señalarlo al médico para evitar pruebas innecesarias.
El segundo merece más atención. En una persona que no toma complementos, una B12 elevada puede traducir una liberación excesiva por células hepáticas dañadas o una sobreproducción de sus proteínas de transporte. Una revisión de la literatura vincula esta « hipercobalaminemia » a enfermedades del hígado (hepatitis aguda, cirrosis, esteatosis, tumores), de los riñones (insuficiencia renal) y de la sangre (ciertas enfermedades de la médula), así como a estados inflamatorios; para los autores, es una señal de alerta a explorar, no una curiosidad de laboratorio (Andrès, QJM, 2013). Paradoja: en estas situaciones, la B12 puede estar elevada en sangre pero ser poco utilizable por las células.
En la práctica: una cifra elevada bajo suplementación, se anota y se pasa a otra cosa; una cifra elevada sin suplementación, se comenta con el médico, quien decidirá si hay que controlar el perfil hepático, la función renal y el hemograma.
12. Seguridad, efectos secundarios e interacciones
Porque el exceso se elimina en la orina y la absorción está ella misma limitada, ninguna toxicidad ha sido descrita con la B12, ni siquiera a varios miligramos por día durante años: la EFSA, como la autoridad estadounidense, no ha establecido dosis máxima alguna. Se comunican algunos efectos adversos: brotes de acné o rosácea a dosis altas (que remiten al suspender) y muy raras reacciones alérgicas, sobre todo con las inyecciones. Al inicio del tratamiento de una anemia grave, el médico también vigila el potasio sérico, que puede descender cuando la médula se reanuda bruscamente a producir glóbulos rojos.
Medicamentos que reducen la absorción : metformina, inhibidores de la bomba de protones y anti-H2 tomados a largo plazo, colchicina, ciertos antibióticos (neomicina). No contraindican la B12, al contrario: justifican un seguimiento y a menudo un aporte complementario, decididos con el médico.
Ácido fólico a dosis alta : puede enmascarar la anemia de una carencia de B12 dejando que progrese el daño nervioso. Nunca tomes dosis altas de folatos solos ante un cansancio inexplicado sin una evaluación previa.
Óxido nitroso : incluso durante una anestesia en una persona ya deficitaria, inactiva la B12; comunica cualquier suplementación o dieta vegana al anestesiólogo.
Embarazo, lactancia, niños, enfermedad crónica : las necesidades y las dosis difieren; solicita el consejo de un profesional sanitario antes de cualquier suplementación. Respeta la dosis diaria indicada, mantén los complementos fuera del alcance de los niños y no los utilices como sustitutos de una alimentación variada y equilibrada.
13. Elegir bien tu complemento: ¿B12 sola o complejo de vitaminas B?
La B12 no trabaja sola. La metionina sintasa necesita folatos (B9), el metabolismo de la homocisteína también moviliza la B6, y la producción de energía celular requiere B1, B2, B3 y B5. Todas hidrosolubles y, excepto la B12, poco almacenadas, las vitaminas B deben aportarse cada día. Esta es la lógica del complejo de vitaminas B : cubrir el grupo entero a dosis nutricionales, en una sola cápsula diaria. Es la respuesta más coherente para los perfiles de mantenimiento.
No lo es para situaciones que requieren 50, 100 o 1 000 µg de B12: ningún complejo equilibrado puede contener tales dosis de una sola vitamina. En este caso, una B12 fuertemente dosificada se añade, sola o además del complejo para las otras siete vitaminas. Algunos criterios de elección, válidos para uno u otro:
- La dosis de B12 por toma, en µg, claramente legible, y el porcentaje de los VNR que representa (100 % de los VNR = 2,5 µg).
- La forma nombrada (metilcobalamina, cianocobalamina, hidroxocobalamina) en lugar de un vago « vitamina B12 ».
- Las formas de las otras vitaminas B : metilfolato (Quatrefolic® o equivalente) en lugar de ácido fólico, B6 en piridoxal-5-fosfato, B2 en riboflavina-5-fosfato.
- Una cápsula limpia : envoltura vegetal (HPMC), sin dióxido de titanio, sin colorante, sin alérgeno mayor, fabricación trazable.
- Dosis razonables en las otras vitaminas : la B6 a dosis muy elevadas a largo plazo no es inocua y la niacina puede provocar sofocos; un complejo bien diseñado se mantiene cercano a las necesidades.
Metilcobalamina, Quatrefolic®, piridoxal-5-fosfato: el Complejo Vitaminas B aporta cada día las ocho vitaminas del grupo a dosis nutricionales, sin alérgenos ni dióxido de titanio. Treinta cápsulas, una al día en el desayuno.
Descubrir el Complejo Vitaminas B →Encuentre el conjunto de nuestras vitaminas y minerales y nuestras fórmulas dedicadas a la fatiga.
Elija la situación que más se asemeja a la suya: la respuesta se muestra justo debajo.
Su alimentación no aporta una B12 fiable, sea cual sea su calidad. Apunte a 25 a 100 µg al día (o 1 000 a 2 000 µg por semana) con una B12 dosificada específicamente, hágase controlar el nivel, y vigile también el hierro, la vitamina D, el zinc y el yodo. El Complejo Vitaminas B es una buena base para las otras siete vitaminas, además, no en su lugar. Lea también: creatina y cerebro, otro nutriente del que los vegetarianos tienen reservas más bajas.
Su estómago tal vez libere menos bien la B12 de los alimentos, pero sigue absorbiendo la de los complementos. Solicite una determinación de B12 (y de ácido metilmalónico si el resultado es límite) en su próximo análisis. Un aporte diario a través del Complejo Vitaminas B sirve de red de seguridad; si el nivel es bajo, su médico le prescribirá una dosis correctiva. Nunca modifique un tratamiento por su propia iniciativa.
En un omnívoro menor de 50 años, la fatiga rara vez proviene solo de la B12: el hierro, la vitamina D, el sueño, la tiroides y la carga de entrenamiento son sospechosos más frecuentes (véase fatiga crónica: 11 plantas y nutrientes validados). Un análisis de sangre aclara la cuestión. Mientras tanto, una cápsula diaria de Complejo Vitaminas B cubre las ocho vitaminas del grupo, y el magnesio bisglicinato complementa de manera útil en período de estrés.
Un déficit confirmado o signos neurológicos requieren un tratamiento correctivo prescrito por su médico: aproximadamente 1 000 µg diarios por vía oral o inyecciones según la causa, con un control a los 3 o 6 meses. Las dosis de mantenimiento de un complejo no son suficientes en esta fase. Una vez reconstruidas las reservas e identificada la causa, un complejo B podrá retomar su lugar en el día a día.
Esta prueba orienta, no sustituye un análisis de sangre ni el consejo de un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes sobre la vitamina B12
¿Para qué sirve la vitamina B12?
La vitamina B12 (cobalamina) contribuye a la formación normal de glóbulos rojos, al funcionamiento normal del sistema nervioso, a un metabolismo energético normal, al metabolismo de la homocisteína, a las funciones psicológicas normales, al funcionamiento del sistema inmunitario, a la reducción de la fatiga y a la división celular: ocho alegaciones autorizadas por la EFSA. A nivel celular, es el cofactor de dos enzimas indispensables para la síntesis del ADN y el mantenimiento de la vaina de mielina de los nervios.
¿Dónde encontrar la vitamina B12? ¿Cuál es el alimento más rico?
La vitamina B12 se encuentra casi exclusivamente en alimentos de origen animal. Los más ricos son el hígado (50 a 100 µg por 100 g) y los moluscos como las almejas y los mejillones (15 a 90 µg), muy por delante de los pescados grasos (caballa, sardina, arenque: 8 a 19 µg), la carne roja (2 a 3 µg), los quesos duros (1,5 a 3 µg), los huevos (aproximadamente 1 µg) y la leche (0,3 a 0,5 µg por 100 ml). Los alimentos enriquecidos (bebidas vegetales, levadura nutricional enriquecida) son la única fuente vegetal fiable.
¿Qué fruta o verdura contiene vitamina B12?
Ninguna. Ni las frutas, ni las verduras, ni los cereales, ni las legumbres contienen naturalmente vitamina B12 activa: es producida únicamente por bacterias y se almacena en los tejidos animales. Las algas como la espirulina contienen principalmente análogos inactivos (pseudo-B12). Solo los alimentos vegetales enriquecidos y los complementos aportan una B12 fiable a vegetarianos y veganos.
¿Cuáles son las razones de una carencia de vitamina B12?
Dos grandes mecanismos: aportes insuficientes (alimentación vegana o muy pobre en productos animales) y una absorción deficiente. La segunda es la más frecuente después de los 50 años: disminución de la acidez gástrica, enfermedad de Biermer (autoinmune), consumo prolongado de metformina o inhibidores de la bomba de protones (IBP), cirugía bariátrica, enfermedad de Crohn o celíaca, consumo de óxido nitroso. Una revisión de referencia (Nat Rev Dis Primers, 2017) estima que un déficit subclínico afecta al 2,5 a 26 % de la población según la definición utilizada.
¿Cuáles son los síntomas de una carencia de vitamina B12?
Fatiga persistente, palidez, disnea al esfuerzo y palpitaciones (signos de anemia), lengua lisa y dolorosa, pero también hormigueos en manos y pies, trastornos del equilibrio, pérdida de memoria y concentración, irritabilidad o estado de ánimo depresivo. Los signos neurológicos pueden aparecer sin anemia y volverse duraderos si el déficit se prolonga: justifican una consulta médica rápida.
¿Qué nivel de vitamina B12 es preocupante?
Los umbrales habituales: una B12 sérica inferior a 148 pmol/L (aproximadamente 200 pg/mL) sugiere un déficit; entre 148 y 221 pmol/L (200 a 300 pg/mL), se está en zona gris y el médico puede solicitar holotranscobalamina o ácido metilmalónico para decidir. La interpretación corresponde al médico, que tiene en cuenta los síntomas, el hemograma y los tratamientos en curso.
¿Cuánta vitamina B12 al día?
La referencia nutricional de la ANSES es de 4 µg al día para un adulto (4,5 µg durante el embarazo y 5 µg durante la lactancia según la EFSA); el valor nutricional de referencia utilizado en las etiquetas es de 2,5 µg. Como complemento, una dosis de mantenimiento de 2,5 a 10 µg es suficiente para las personas que consumen productos animales. Los veganos necesitan dosis mucho más altas (25 a 100 µg al día o 1 000 a 2 000 µg por semana), y la corrección de un déficit comprobado corresponde al médico (aproximadamente 1 000 µg al día o inyecciones).
¿Cuándo tomar la vitamina B12, por la mañana o por la noche?
El momento es poco importante para la absorción: la B12 es hidrosoluble y se absorbe con o sin comida. Por la mañana, en el desayuno, sigue siendo la opción más práctica para no olvidarse, y algunas personas prefieren evitar la noche por temor a un ligero efecto estimulante, que sin embargo no está demostrado. Para dosis altas, repartir la toma en dos veces mejora la cantidad absorbida, porque el factor intrínseco se satura alrededor de 1,5 a 2 µg por toma.
Metilcobalamina o cianocobalamina: ¿cuál es la mejor forma?
Ambas corrigen un déficit. La cianocobalamina es la forma más estudiada y más estable; la metilcobalamina es una forma coenzima naturalmente presente en el plasma, sin grupo cianuro, pero más sensible a la luz. Una revisión de referencia (Obeid, Mol Nutr Food Res, 2015) concluye que todas las formas pasan por la misma vía de transformación en la célula y que no se demuestra ninguna superioridad de la metilcobalamina. La dosis y la regularidad cuentan más que la forma.
¿Es la espirulina una fuente de vitamina B12?
No. La espirulina contiene principalmente pseudo-vitamina B12, análogos que el organismo humano no utiliza y que incluso pueden falsear las determinaciones sanguíneas (Watanabe, Nutrients, 2014). Sigue siendo interesante por sus proteínas y su hierro, pero un vegano no debe contar con ella para cubrir sus necesidades de B12.
Comprimidos o inyecciones: ¿qué elegir en caso de carencia?
Una revisión Cochrane (2018) muestra que 1 000 a 2 000 µg al día por vía oral normalizan la B12 sérica tan bien como las inyecciones intramusculares, por un coste menor, porque aproximadamente el 1 % de la dosis pasa por difusión pasiva incluso sin factor intrínseco. Las inyecciones mantienen su lugar en caso de signos neurológicos, malabsorción grave o enfermedad de Biermer, según la decisión del médico.
¿Es peligrosa una vitamina B12 demasiado elevada?
Si toma un complemento o acaba de recibir inyecciones, un nivel elevado es esperado y sin peligro: el exceso se elimina en la orina y la EFSA no ha fijado ningún límite superior de seguridad. En cambio, un nivel elevado sin suplementación no es anodino: puede reflejar una enfermedad del hígado, los riñones o la sangre (Andrès, QJM, 2013) y merece ser explorado con el médico, sin alarmismo pero sin descuidarlo.
¿La vitamina B12 proporciona energía?
No de la manera de un estimulante. La B12 contribuye a un metabolismo energético normal y a la reducción del cansancio, pero este beneficio concierne a las personas cuyos aportes o reservas son insuficientes. En alguien que no carece de ella, una dosis adicional no aporta un impulso medible. Corregir un déficit real mejora en cambio el cansancio, progresivamente, en algunas semanas.
- Cobalamina
- Nombre químico de la vitamina B12, que designa la familia de moléculas activas construidas alrededor de un átomo de cobalto (ciano-, hidroxo-, metil- y adenosilcobalamina).
- Factor intrínseco
- Glucoproteína secretada por las células parietales del estómago. Se une a la B12 en el intestino delgado y permite su absorción en el íleon terminal. Su ausencia (enfermedad de Biermer, gastrectomía) impone dosis altas orales o inyecciones.
- Holotranscobalamina (holoTC)
- Fracción de la B12 sanguínea unida a la transcobalamina, la única realmente disponible para las células (aproximadamente el 20 % del total). Su determinación es más precoz y más específica que la B12 sérica total.
- Ácido metilmalónico (AMM)
- Metabolito que se acumula en la sangre y la orina cuando las células carecen de B12. Es el marcador funcional de referencia para confirmar un déficit en zona gris.
- Homocisteína
- Aminoácido intermedio reciclado en metionina gracias a la B12 y los folatos. Se eleva en caso de déficit de B12, pero también de B9, de B6 o en caso de insuficiencia renal, lo que la hace menos específica.
- Anemia megaloblástica (macrocítica)
- Anemia caracterizada por glóbulos rojos anormalmente grandes (VGM superior a 100 fL), debida a un ralentización de la síntesis de ADN por falta de B12 o folatos. La anemia perniciosa (enfermedad de Biermer) es su forma autoinmune.
- Pseudovitamina B12
- Análogo de la cobalamina producido por ciertas cianobacterias como la espirulina. Inactivo en el ser humano, puede falsificar ciertos análisis sanguíneos y no tiene ningún valor nutricional.
- Green R, Allen LH, Bjørke-Monsen AL, et al. Vitamin B12 deficiency. Nat Rev Dis Primers. 2017;3:17040. doi:10.1038/nrdp.2017.40
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